lunes, 24 de julio de 2017

Mantenimiento a los 383.000km; y sí, has leido bien.


Cada vez que me despido de vosotros lo hago hasta un evento conocido y esperado; el próximo mantenimiento, un cambio de ruedas, etc. Sin embargo, con los kilómetros que ya tiene, debo empezar a ser mas cauto en mis despedidas y terminar los post con un hasta luego o hasta pronto.

Lo digo porque unos días después del ultimo post empezó a indicar de manera alarmante un error en los frenos. El error comenzó a salir subiendo y bajando puertos de montaña así que, como ya he pasado por esto en alguna otra ocasión, parece mas una falta de liquido de frenos que una avería importante del sistema de frenado. Vamos que posiblemente toque ya un cambio de pastillas de freno.

Alarmante aviso

Una vez se produce este aviso quedan tres o cuatro mil kilómetros por recorrer sin problemas, aunque eso sí, los avisos se hacen cada vez mas reiterados. El motivo para estirar el cambio de pastillas no era otro que llevar el coche al taller cuando ya estuviera de vacaciones y poco antes de pasar por la ITV, que ya toca. Sin embargo otro achaque se produjo días mas tarde al arrancar la Scenic. El haz de luz de una de las lámparas de Xenon era muy anaranjada. La verdad es que no había que ser muy lince para entender que ya estaba al final de su vida útil y que lo único que le quedaba por hacer era fundirse.

Xenon de color naranja, antes de fundirse
 
Está claro que ya no puedo demorar mas la visita al taller. A pesar de que hace poco que celebramos San Juan, los días no son tan largos como para no llevar las luces puestas a las seis de la mañana. Ese mismo día pedí cita en el taller de Renault.
 
A primera hora del 10 de julio estaba en el taller tramitando la entrada. Las indicaciones eran claras; cambiar pastillas, cambiar lámpara de Xenon y sustituir limpia-parabrisas delanteros. Lo de las pastillas estaba claro. Cuando se desgastan mucho las pastillas cabe mas liquido en el bombín del freno y por tanto baja el nivel en el deposito auxiliar con lo que da fallo del sistema de frenos. No digo que siempre sea así pero en la mayoría de los casos si. De todas formas con echar un vistazo al depósito del liquido es suficiente para ver si ese es el problema o estamos ante algo mas grave.
 
Las lámparas de Xenon ya no son lo que eran. No hace demasiado tiempo una lámpara de estas costaba 600 € y encima te obligaban a cambiar las dos. Ahora la cosa se soluciona con 100 € y solo te cambian la estropeada. Según mis cálculos ha durado mas de 2000 horas en funcionamiento y ha aguantado mas encendidos/apagados de lo normal así que no está nada mal. Indicar, para los que son muy "manitas", que la lámpara que monta la Scenic tiene el transformador de alta tensión integrado así que ya no es tan peligrosa su manipulación.
 
 
Lámpara de Xenon

Los limpia-parabrisas, a pesar de que el testigo de desgaste lo indica mucho antes, suelo cambiarlos cada año coincidiendo con algún otro asunto por el que tenga que pasar por el taller. Los limpias traseros no han tenido tanta suerte y siguen siendo los originales.
 
Cuando fui a recoger el coche me presentaron una factura en torno a los 500 € que casi me tira de la silla. Muy amablemente me desglosaron la factura apartado por apartado y cuando llegaron al "aceite, filtro de aceite,..." entendí que, aunque no tocaba, habían hecho también el mantenimiento.
 
Este coche tiene que pasar el mantenimiento cada 30.000 km. Cuando salió al mercado hubo mucha discusión en los foros sobre este tema. Mucha gente pensó que era una exageración y que mejor cada 15.000 km. Me consta que algunos talleres de Renault te decían que no hicieras caso del manual y que fueras cada 15.000 km. De hecho, hoy es el día en que Renault ha vuelto a los 15.000 km aunque nunca sabremos si es porque lo necesita o por la presión de sus talleres asociados.
 
Para bien o para mal yo siempre hago caso a lo que pone en el manual y hasta ahora me ha ido bien. El caso es que el mozo de taller, al ver que habían pasado mas o menos 15.000 km desde la ultima vez que pisé el taller y sin consultar la guía de mantenimiento del coche decidió que, además de pastillas, xenon y limpias, quería también hacer el mantenimiento habitual.
 
En este tema el taller Autoberri de Mondragón no tuvo la mas mínima duda. A pesar de que les propuse pagar el 50% del coste del mantenimiento por aquello de que había "consumido" la mitad de los kilómetros, admitieron que era un error suyo y que corrían con todo el coste. Al final la factura ascendió a 253 € que ya es un coste mas asumible.
 
A propuesta de Oscar, uno de los lectores más fieles que tengo, en este post actualizo las fotos con los desgastes de ciertas partes del vehículo ahora que han pasado otros 120.000 km desde la última vez. Los desgastes son ya evidentes en la moldura de la puerta (mi codo pasa ahi todo el día), en el pomo de las marchas (se levantó el cuero), en mi asiento (el sobrepeso se nota) y en los pedales. Todo aquello que no he sacado en foto es porque sigue igual que antes.
 
Consola central
 
Pomo de la palanca de cambios
 
Volante
 
 
Pedales
 
Asiento del conductor
 
Elevalunas y espejos
 
Mando del navegador
 
Moldura de la puerta del conductor
 
Iluminación del cuadro y ESP
No os dejéis llevar por la suciedad que impera en las fotos. Después de un buen lavado interior el coche parece otra cosa. Hay que tener en cuenta que, según mis cálculos, he pasado en el coche mas de 6400 horas así que, en general, el paso del tiempo ha afectado a elementos con mucho uso. La rotura del pomo de la palanca de cambios se debió a un "siete" que le hice al cuero cuando metí unos tubos de acero. A partir de ese percance el agujero se fue haciendo cada vez mas grande. En la mayoría de los desgastes lo que ha pasado es que ha desaparecido el recubrimiento que da ese aspecto "gomoso" a los plásticos duros.
 
Todo lo anterior se ha juntado con que le tocaba pasar la ITV del octavo año y lo hizo sin ningún problema tras desembolsar 46.79 €. La verdad es que fui despreocupado ya que hace poco cambié neumáticos e hice la revisión "involuntaria" del coche. Los amortiguadores que ya van por los 170.000 km y que era lo único que podía fallar, estaban por encima del 66% de efectividad.
 
I.T.V.
 
Para celebrarlo hicimos un viaje relámpago a Lisboa en el que hicimos 1800 km en tres días sin el menor contratiempo. La verdad es que no dejo de asombrarme del poco consumo de este coche. Sin dejar la autopista/autovía en ningún momento, siempre con el control de crucero a la velocidad máxima de la via y con el típico atasco de entrada y salida de Lisboa, el consumo ha sido menor de 5.3 litros. Como últimamente leo mucho foro de coches híbridos, sobre todo el del Kia Niro y el del Toyota Prius, en el que están todo el día poniendo sus consumos en tramos mas o menos significativos, me he puesto a controlar el consumo para ir y volver del trabajo. Comparando con estos híbridos, sobre todo con el Niro, mis consumos están 0.5 litros por encima conduciendo de forma mas o menos despreocupada. Pero eso en el peor de los casos ya que, de media y si no se es muy cuidadoso, en el Niro se registran consumos por encima de la Scenic.
 
Si a eso le añado un mantenimiento mas barato y que el coche sigue funcionando muy bien, creo que seguiré haciéndole kilómetros hasta que encuentre un sustituto a su altura. Mientras tanto a esperar.
 
Por cierto, a partir de ahora los mantenimientos se descuadran un poco. Hasta ahora los hice con 30.000 km, 60.000 km, 90.000 km..., y ahora cambiaré a 383.000 km, 413.000 km, etc.
 
Bueno, lo dicho, para no mentar a la "bicha", hasta pronto.

sábado, 3 de junio de 2017

Percance a los 375.000 km y decisión drástica


Al lado del maldito bordillo.
Como os comenté en el anterior post, no tenía muy claro si la detección de pinchazo se hacía con un sistema diferente al de la lectura de presión. De hecho muchos otros fabricantes no miden la presión de cada neumático sino que aprovechan otros sensores, ya presentes en el vehículo, para detectar de una forma ciertamente efectiva los pinchazos, o por lo menos la bajada repentina de la presión.

Los kilómetros del percance.

Como ya me habían puesto una válvula normal en una de las ruedas procedí a deshincharla al lado del surtidor de aire de una gasolinera. Luego conduje unos metros pero el coche no detectó nada. Probé a deshincharla un poco mas y realicé otra vez la misma operación y tampoco ocurrió nada. Así que mi gozo en un pozo; creía que las válvulas con medidor de presión eran independientes al aviso de pinchazo y nada mas lejos de la realidad.

Prueba de pinchazo provocado.

Estaba yo con estos pensamientos sobre si reparar la centralita o esperar al cambio de neumáticos para hacer lo propio con todas las válvulas cuando, en una maniobra de aparcamiento muy a lo americano, reventé la rueda delantera izquierda. A los americanos siempre les sale bien, encaran de frente la acera y van poniendo el coche paralelo al bordillo, a una distancia prudencial, de forma progresiva y avanzando un montón de metros. Con lo que no contaba es que, por un lado, no tenía tanto recorrido para irme poniendo en paralelo, así que forcé la aproximación, y por otro lado, no conté con el canto tan cortante de un bordillo recién puesto. El resultado fue un "siete" de grandes proporciones en la rueda.


Un "siete" en toda regla.

Pude comprobar como los flancos de las EfficientGrip son bastante débiles. Solo hay goma, bastante poca cantidad por cierto, y una especie de cuerda de nylon. No esperéis encontrar los típicos hilos de acero. Supongo que es cuestión de precio aunque no por esto pienso que sean malos; los seguiría recomendando, pero hay que ser cuidadoso con ellos.
 

Segundo neumático fuera de juego.

El caso es que los neumáticos delanteros solo tenían 33.000 km y aun les quedaban unos cuantos kilómetros por hacer pero en julio tengo que pasar la ITV y no querían que me dijesen nada por tener neumáticos con un desgaste tan diferente. Por otro lado, los traseros andaban ya, uno por los 90.000 km y el otro ya con 75.000 km. Así que decidí cambiar todos, incluidas las válvulas con sensor de presión por unas normales.

Ya no hay marcha atrás.

Como hace ya unos cuantos años, la operación de sustitución la realice en La Cadena Sport de Trápaga. Tuvieron que pedir los neumáticos a Alemania , de nuevo unos EfficientGrip, y con el cambio de válvulas y la mano de obra me costaron 539,08 €; unos 134 € la unidad así que me hicieron un buen precio.
 
En el asunto de los sensores ya no hay marcha atrás, solo me queda pasar por la Renault y pedirles que hagan desaparecer el error de la pantalla del ordenador del coche. Al final tengo claro que era de una mala configuración y no de que el modulo de control se haya estropeado. Lo creo porque cuando salí del taller, recién cambiados los cuatro neumáticos, el ordenador me indicaba que tenía un pinchazo en dos de las ruedas. Mi sorpresa fue mayúscula pero luego entendí el porqué: resulta que había dejado los sensores de presión en el maletero y aun los podía leer el control.

Ahora cree que llevo dos ruedas pinchadas.
Por eso sé que por lo menos una de sus funcionalidades, la de detectar un pinchazo, funcionaba bien; sin embargo, no han sabido dar con el problema de la lectura. Y eso me lleva a una reflexión que hace mucho tiempo me hago. En un futuro que ya es el presente, los talleres de coches tienen su talon de Aquiles en los profesionales que integran sus plantillas. Hasta ahora, lo mas especializado que tenían era un electricista, el chispas, que con un destornillador busca-polos y poco mas se enfrentaba a los problemas eléctricos de los coches.
 
Con la llegada de la electrónica los especialistas no han variado apenas en su perfil. Electricistas con conocimientos de electricidad que se ponen en manos del software de diagnostico del fabricante, con la esperanza de que una pantalla les diga que falla y como arreglarlo. Pero, ¿qué pasa cuando el software de diagnostico no está muy depurado?. Al fin y al cabo, para Renault el coche ya está vendido y sobre el que tiene la responsabilidad de solucionar el problema es el taller de la marca.
 
Por otro lado, un fallo de comunicaciones generalizado o el fallo de algunos sistemas puede provocar un fallo en otro sistema, como reacción pero no como causa. Así que con la llegada de los coches eléctricos e híbridos, las plantillas deberán hacer un reciclaje a lo bestia porque si no, la insatisfacción del cliente irá en aumento. Posiblemente les salvará el hecho de que los eléctricos tendrán menos fallos pero aun así se les presenta un futuro cargado de incertidumbres y oportunidades.

Por otro lado acabo de reflejar en el post de consumos el resultado de los últimos 20.000km. Ha salido un poco más alto de lo que habitualmente hago, 5.2 litros, pero ha coincidido con la apertura de un tramo de autovía en el que me ahorro 10 minutos de viaje a costa de ir a 100 o 120 km/h. Creo que en el próximo parcial se notará como vuelvo a estar sobre los 5 litros ya que he recibido una multa, que gustosamente he pagado, por ir a 117 km/h cuando debería ir a 80 km/h. Aunque no quiero justificarme en absoluto, de este tipo de limitaciones hablaré algún otro día.

Oscar, mi lector mas fiel, me ha pedido los datos de la luna que cambié en la ultima visita a CarGlass así que aquí os dejo la etiqueta:

Detalle de la luna cambiada en CarGlass
Y para los que les gusten los números curiosos en el cuentakilómetros, es lo que tiene hacer tantos kilómetros, aquí os va alguno:

 
Un saludo a todos y suerte en la carretera.
 
 


sábado, 1 de abril de 2017

Averias a los 370.000km


Después de cada mantenimiento, me las prometo felices, con la esperanza de no volver hasta la próxima revisión. Y si hay que volver, a lo sumo, por un justificado cambio de neumáticos. Esta vez los problemas han llegado por dos frentes; las ruedas y la luna delantera.
Raja en el parabrisas
Los que me leéis, ¿hay alguien ahí fuera?, sabréis que hace tres meses me repararon el parabrisas delantero.  Pues, como me advirtió el operario de Carglass, la pasta que aplican y que penetra en el cristal no cubrió bien todas las grietas. El resultado es que un día loco de finales del invierno, con 6ºC cuando aparqué a la mañana en el trabajo y 25ºC cuando lo recogí a la tarde para ir a casa, el parabrisas apareció con una descomunal raja.
 
Me puse en contacto con Carglass y se hicieron cargo del asunto inmediatamente y como la anterior reparación estaba en garantía me sustituyeron la luna por una nueva sin coste alguno. Por si acaso llamé al seguro para saber si este cambio contaba como otro parte de daños; no me gustaría tener dos incidencias por el mismo asunto. Me explicaron que, cuando en diciembre hice un parte de reparación, este no contó como incidente; sin embargo ahora, al convertirse en sustitución de la luna, si lo es.
 
En una hora y media me hicieron el cambio y los dos primeros días tuve un cierto "mosqueo" con los crujidos que provienen del parabrisas cuando pasas por zonas irregulares. Pues bien, estos chasquidos desaparecieron dos o tres días después de la intervención. Me alucina también lo competentes que son en Carglass con todo aquello que llevas pegado en el parabrisas; Via-T, adhesivo OTA, ITV, etc. Lo despegan y vuelven a pegar en la nueva y queda perfecto...casi no se nota.
 
Tres días después vino el problema de los neumáticos; mas bien de una de las válvulas. Ya he comentado en otras ocasiones lo delicadas que son las válvulas de las ruedas que llevan sensor de presión. Están hechas de aluminio y sujetas a la llanta de aleación sin ningún elemento que les dote de flexibilidad como sí tienen las válvulas normales. Cualquier fuerza lateral hace que se rajen y se pierda el aire. Esta situación parece difícil que ocurra pero en realidad se da en muchas ocasiones. Cada vez que vamos a mirar la presión de los neumáticos y el tubo elástico queda tenso haciendo fuerza sobre la válvula. Si no tienes ayuda lo normal es conectar el tubo en la válvula y luego ir a la máquina a pulsar los botones para llenar de aire.
 
Como ahora mismo tengo desconectada la centralita de los sensores, voy mas a menudo a supervisar las presiones en los neumáticos y esto hace que ande jugándomela cada vez que voy a un surtidor. Normalmente voy con ayuda pero esta vez fui solo y pasó lo que tenía que pasar. Por suerte mi taller de confianza esta a medio kilometro de la gasolinera y en cuanto vi el problema salí corriendo para poder llegar al taller sin tener que cambiar la rueda.


Aviso de pinchazo...¿aun funciona?
Lo mas curioso es que cuando monté en el coche este me advirtió que tenía un pinchazo en la susodicha rueda; ¿no habíamos quedado en que la centralita de los sensores la tenía desconectada?. No me paré demasiado a pensar, quizás para la detección de los pinchazos utiliza un algoritmo con el apoyo de otros sensores. Lo estudiaré.

Cambio de válvula en Juvesal
Afortunadamente pude llegar al taller con un mínimo de presión. Me cambiaron la válvula rota por una estándar; una de esas que, comparada con la que lleva la Scenic, tiene una flexibilidad admirable. Efectivamente he decidido prescindir del control de presión de los neumáticos definitivamente. A medida que vaya cambiando los neumáticos iré sustituyendo las otras tres válvulas que me quedan. Me obligará a revisar la presión cada cierto tiempo pero por lo menos tendré la seguridad de que no me voy a quedar tirado.
 
Luego está lo del aviso de pinchazo. Ahora que tengo una rueda sin sensor haré la prueba de quitarle presión y ver si el sistema reconoce de nuevo el pinchazo. Si esto fuera así, significaría que la detección de pinchazo no se realiza con dicho sensor sino con algún otro; por ejemplo los del ABS, como lo hacen muchos otros vehículos. Sería un mal menor, me conformo con que me detecte una bajada de presión fuerte.
 
Ahora si, me despido hasta la próxima revisión...o eso espero.
 
Un saludo a todos.

sábado, 18 de febrero de 2017

Mantenimiento nº 12... pasando ya los 360.000km

Capicúa

Siguen cayendo los kilómetros y, salvo pequeños achaques propios de la edad, la Scenic se sigue comportando como una campeona. A estas alturas ya no me molesta el chasquido que hace la puerta del conductor, a partir de un ángulo de apertura, que parece fue una avería típica de las primeras unidades y que algunos repararon en garantía. Tampoco me molesta que el asiento baje de su posición y que cada dos días lo tenga que reajustar. Algo parecido le pasa al parasol que, cuando lo bajo hasta pegar contra la luna, se mueve hasta alcanzar una posición mas vertical o al cuero del pomo de la palanca de cambios que se ha pelado. Me fastidia un poco mas el pasajero invisible que llevo en los asientos traseros, que siempre lleva el cinturón de seguridad puesto y que de vez en cuando se lo quita con el consiguiente susto. Y me fastidia algo mas que la centralita que controla los sensores de presión de las ruedas se haya estropeado tras poco mas de siete años y que su reparación suba de los 500 €.
 
Cuando le presionas en autopista, pide aceite
Estas navidades hicimos un viaje de norte a sur por autovías y autopistas del país yendo a velocidades un poco elevadas; 128 km/h de marcador. En total fueron dos viajes de casi 1000km prácticamente ininterrumpidos; parada al de cuatro horas para una comida frugal y luego otra mini-parada para el café, dos horas después. En esas condiciones el motor ya empieza a pedir aceite por el sobreesfuerzo y tengo que rellenar el deposito antes de que pase el periodo entre mantenimientos. Reconozco que soy poco cuidadoso con este tema y que el medio litro que le añado suele provenir de algún bote sobrante que tengo aun del anterior coche. En el Passat me ponían varios botes de aceite de 2 litros y el ultimo siempre me lo devolvían con la mitad sin usar y los fui coleccionando. Ahora es una forma de reciclar pero no tengo claro que esto no afecte a la vida del motor pues la mayoría de estos botes llevan mas de diez años abiertos.
 
Subido en el potro de torturas
En esta revisión tocaba cambiar aceite y todos los demás filtros que os podáis imaginar; esto es: habitáculo, de aceite, gasoil y de aire. También les comenté lo del fallo de los sensores de presión aunque con las prisas que tenia para recoger el coche dudé que pudieran hacer algo mas que un diagnostico parcial. Y así fue, estuvieron mirando en los bajos del coche por si el sistema de medición se componía de una centralita mas otro elemento receptor que es el que se podia haber estropeado. Pero no encontraron nada, y digo yo; en vez de buscar debajo del coche, para que están las fichas de cableado que gentilmente Renault les facilita? De todas formas, aproveché la coyuntura para hacer una inspección visual de los bajos, ya que pocas veces tienes la oportunidad. La verdad es que están casi perfectos, sin muestras de corrosión. Y eso teniendo en cuenta el agua, barro y sal que reciben durante el invierno.
 
Bajos impolutos
El caso es que cuatro horas después, el vehículo quedaba listo para recorrer los próximos 30.000 km y llegar peligrosamente a la barrera de los 400.000km; cosa que sucederá dentro de 7 u 8 meses. La factura, como siempre en los mantenimientos fuertes, pasó de los 300 €; en concreto 311.41 €.
 
Estoy contento con el mantenimiento de Renault. Hace unos días plasmé en una tabla Excell los costes de mantenimiento de este coche enfrentados con el otro de la casa: un Opel Meriva 1.7, también diesel. El Opel acaba de hacer 250.000 km sin una sola avería y eso que su conductor habitual lo maltrata, acelera fuerte según arranca, va en general muy revolucionado y no le presta mucha atención. Además es un coche que, salvo el primer año, ha pasado todas sus revisiones en talleres ajenos a la marca, que en principio son mas económicos. Eso si, no se ha escatimado en mantenimiento, siempre el que marca el libro de Opel. En estos costes están incluidos también los neumáticos. Pues bien, en esos primeros 250.000 km con la Meriva hemos desembolsado 6500 €; exactamente 700 € mas que lo pagado por los mantenimientos del Renault.
 
Otra curiosidad. Al hacer la tabla comparativa entre ambos vehículos detecté que, en la Meriva, no había hecho el cambio de correa de distribución y bomba de agua que le tocaba allá por los 200.000 km (en el libro de mantenimiento marca la sustitución cada 100.000 km) y que por lo tanto había estirado el cambio un 50% mas de kilómetros. Lo cambié después de 150.000 km pero las piezas sustituidas, a excepción de la bomba de agua, aun estaban en excelente estado. Así que no os preocupéis si os pasáis un 10% cuando cambiáis la correa de distribución; no es tan crítico.
 
Estado de la correa de distribución tras 150.000 km
La bomba tenía defectos en la junta
Antes de que en julio me someta a la cuarta revisión de la ITV, de la que espero salir indemne, supongo que habrá que sustituir neumáticos traseros que para entonces tendrán unos 75.000 km.
 
Hasta entonces, conducid con prudencia y disfrutad de la carretera que allí nos encontramos todos.
 
Un saludo.